Cuando mamá papá y Mauricio llegaron al apartamento estaba lleno de tías tíos abuelos primos y amigos que habían venido especialmente a darle su primera bienvenida a Mauricio Todo el mundo se apretujaba para verlo A quién se parecerá Se preguntaban todos
16 Mira Tiene mis manos grandes exclamó papá Será panadero como yo Tiene mis ojos atentos murmuró mamá Será escritor como yo Pero miren sus dedos de los pies Se rió el tío Edi Inquie tos y golpeteando como los míos Será un taxista como yo Vean esa nariz Es delicada como la mía Sonrió la abuela Marciel Será jardinero como yo
Mauricio se sentía a gusto en la casa de los Marciel llena de charlas risas cocina y el sonido de los platos Inclusive después de que Mauricio se había ido a dormir le encantaba escuchar el sonido reconfortante de todo a su alre dedor Escuchaba al tío Edi silbando y el suave zumbido de la máquina de coser de la abuela Marciel Escuchaba el retumbar de camiones y perros ladrando afuera en las calles de abajo Y a cada rato Mauricio escuchaba una cosa maravillosa que lo hacía apretarse entre sus propios brazos y escuchar muy detenida mente Era el sonido de voces cantando Subían y llegaban a él por su ventana como el dulce aroma del pan levantándose en una panadería Mientras escuchaba a veces Mauricio cantaba también